Cuando era una niño, no me importaba nada, solo jugaba reía, bailaba, cantaba frente a quien fuera y en donde fuera, no sabía nada de los estereotipos, de la vanidad, de la sociedad, no me importaba y yo era feliz, era feliz viviendo en ese mundo maravilloso, donde nadie te decía nada, donde nadie te veía mal, donde todos te veían con ternura y alegría.
Por desgracia…crecí, cambie y el mundo también lo hizo, poco a poco nos fuimos envolviendo en una sociedad regida por ciertas características, y los que no encajan en ellas son tratadas como escoria…
Cosas cambiaron, cosas no: el mando lo siguen teniendo aquellos con mayores riquezas o con “sangre azul”, los demás, la gente que vive en las calles, sin un techo, en el frio invierno, sin tener una cobija para calentarse, simplemente con unos viejos periódicos que la gente con mayores posibilidades tiran o dejan olvidados en algún parque; ellos son mirados diariamente con unos ojos de crueldad, de LASTIMA, de burla, porque fueron desafortunados en no tener más…
Y lo peor!!! Las etiquetas hoy en día, ya no las llevan las ‘cosas’, ahora, le son puestas al ser humano, “el feo(a), el guapo(a), el rico, el pobre, y estas etiquetas, que son las que nos rigen a nosotras:”El gordo(a)”, “el flaco(a)”
Ser gordo es sinónimo de ser horrible, ser flaco es sinónimo de belleza, de perfección, de ADMIRACION, todo eso que TODOS deseamos, nos rige un mundo en donde si no eres bonita (delgada), no tienes nada, en los trabajos se le da prioridad a la apariencia y no al cerebro, en el amor es el físico y no el corazón, en la sociedad, se le da prioridad a lo plástico, a lo falso, pero bello.
Y saben después quieren intentar componer lo que la misma sociedad descompuso, después quieren hacer campañas de no a la anorexia y a la bulimia, cuando las actrices, modelos, todas aparecen en los medios, presumiendo su talla “0”, incluso dicen no a la anorexia y la misma campaña publicitaria trae a una chica en extremo delgada.
En Ana y mía he encontrado lo que nunca antes encontré en ningún lugar, he encontrado el camino que me llevara a alcanzar mis sueños, mis metas, la gente “normal”, la gente que toda su vida ha sido delgada, nunca ha experimentado el ir a una tienda a comprar ropa y no encontrar nada de tu talla, nunca han experimentada la sensación de odio hacia uno mismo cuando nos miramos en el espejo y vemos todos esos rollos de carne saliendo por todos lados, nunca han experimentado el que camines por la calle y un desconocido te grite “gordita”, o que camines y quieras desaparecer para que nadie note lo mal que te ves, que al salir a un restaurant la gente se te quede viendo como pidiéndote que ya no comas mas, que las delgadas se burlen de ti por ser gorda, que te suban la edad y te digan señora, todo porque eres gorda, yo si… yo si lo he experimentado, todo esto y más, miles de veces me he quedado dormida con los ojos lagrimosos y “estirados” de tanto llorar, muchas veces soñé con como sería mi vida si fuera más delgada, ahora lo estoy experimentando, gracias a Ana y mía, y no, este no fue el camino fácil, antes de llegar a este mundo, lo prode todo, sin bajar más de 5 kilos, ahora llevo poco más de un mes y he bajado alrededor de 15 kilos, y lo he experimentado todo, la gente me ve y me dice “que bien te vez”, “has adelgazado mucho”, “te vez más bonita”, los chicos te ven en la calle y los pretendientes te llueven, mi autoestima ha aumentado al 100%, me siento tan feliz, y aunque sé que dejar de comer es difícil, aunque sé que a veces siento un vacio enorme en mi interior y lo tengo que llenar con comida para después vomitarla, aunque a veces mi familia no lo entiende, me pregunta me tengo que hacer la sorda, me tengo que hacer la ciega para no ver su desconcierto, me tengo que hacer la idiota para evadir sus preguntas, lo volvería a hacer porque me siento bien cuando salgo a la calle, quizá cuando estoy sola no me siento tan bien pero a veces pienso en que cuando tenía 15 kilos más, NUNCA me sentía bien, ni cuando estaba sola, mucho menos en la calle.
Por Dios, ahora que no quieran componerlo, al contrario, la sociedad nos empuja a esto, y después…
Nos grita que somos imbéciles, que estamos, locas, enfermas, cuando ellos mismos nos llevaron a esto cada vez que nos decían GORDA…
Encontre muy sabias estas palabras por lo que decidi publicarlo aqui
